sábado, 29 de enero de 2011

6 - EL SERVIDOR

La carta llamada EL SERVIDOR, nos remite al signo de Virgo y al planeta Mercurio.

Cuando veo esta carta me inspira la palabra devoción. Sí, devotamente nuestra figura protagonista hace sacrificios a la Divinidad y acepta lo que ésta quiera o no otorgarle. Es decir, nos habla de alguien que está dispuesto a hacer sus propios sacrificios, por nímios que parezcan, pero cuyos frutos hacen placentera la vida a los demás sin que éstos apenas se percaten. Digamos que me recuerda al papel asignado a las amas de casa y que hoy se encuentra mucho más repartido. La persona que hace que todo esté en su sitio, y en cuanto a la recompensa que obtiene no suelen ser grandes premios ni nominaciones al Oscar, sino sencillamente el placer del trabajo bien hecho.

No se trata, por tanto, de una carta que nos vaticine resultados extraordinarios, sino que nos muestra la importancia de la entrega, del servicio, y de la búsqueda de no recompensa pues ésta se encuentra en la propia labor realizada. La importancia de un trabajo que al ser bien realizado reporta curación para los demás y para quien entrega.

miércoles, 26 de enero de 2011

IX - EL ERMITAÑO

Llegamos a la carta número IX en el Tarot Rider Waite. Su nombre: EL ERMITAÑO.

Podemos ver la figura de un anciano vestido con un manto y cubierta la cabeza con una capucha. Su mano izquierda se apoya en un bastón, mientras que la derecha alza una linterna iluminada.

¿Qué nos está diciendo esta carta? Nos habla de muchas cosas. Por lo pronto de algo que se adquiere con tiempo, ya que quien aparece en la imagen no es un niño sino un anciano. Se trata de una persona que ha invertido tiempo en la búsqueda de algo. ¿Por qué una búsqueda? Porque lleva un candil encendido, y además un bastón para que le sirva de ayuda en los momentos necesarios.

La luz suele interpretarse como el conocimiento, la sabiduría. Este hombre se ha lanzado a la búsqueda de la sabiduría, y para ello no ha tenido ningún problema en permitir el paso del tiempo, pero un tiempo en el que no se ha quedado parado a esperar, sino que ha emprendido la marcha.

Y lo que es más, no le ha importado emprender el camino solo si no encuentra a nadie que quiera acompañarlo. Nadie va a detenerlo en esta búsqueda del conocimiento y de lo espiritual. A pesar del frío que implica esa temporal soledad, tiene herramientas más que suficientes para vencerlo y alcanzar su meta.

Esta carta nos habla de momentos en los que tenemos que buscar la sabiduría. Una sabiduría que está dentro de nosotros si sabemos buscarla. Pero también podemos acudir en busca de iluminación a aquellos que emprendieron el camino antes que nosotros y que pueden ayudarnos a encontrar nuestra propia senda. 

Un maestro se hace necesario en muchas circunstancias; no para delegar en él la propia responsabilidad, sino para obtener una ayuda que nos permita adentrarnos en nuestra propia búsqueda. Muchas veces, resulta de agradecer el poder encontrar a alquien que nos indique los primeros pasos a seguir. 

En resumen, si la persona se da cuenta de que su linterna no alumbra lo suficiente, nada le impide buscar a alguien que tenga su lámpara bien llena de aceite.

Pero no lo olvides, el camino hacia elconocimiento suele ser personal, lento y solitario; aunque en ciertos momentos el buscador reciba la bendición de un maestro.


lunes, 24 de enero de 2011

5 - EL EGO

En el SYMBOLON aparece una carta denominada EL EGO, que nos recuerda a la carta de El Emperador del Tarot Rider Waite. Se corresponde con el signo de Leo y se relaciona con el Sol. Ese Sol que se nos muestra tras el Emperador y que nos habla de la fuerza de la luz.

Me gustaría reclamar la atención para ese fondo que apenas se vislumbra. En un lado del Emperador, se percibe una ciudad; mientras que en el otro lado, es un campamento de batalla. ¿Qué nos dicen estos dos paisajes? Uno de sus mensajes pudiera ser que el buen Rey tiene que saber gobernar tanto en la paz como en la guerra. Debe saber adaptarse a todo tiempo, sin perder por ello su personalidad y su estabilidad.

El Rey nos dirige hacia nosotros mismos para que, una vez nos conozcamos y sepamos de nuestra esencia, comprendamos nuestras motivaciones y asumamos nuestro ser. Y de ahí el nombre de esta carta: EL EGO. Se trata de un ego que lleva al propio reconocimiento, no de un ego enfermizo que nos coloca como el centro del universo.

El conocimiento y la aceptación de quienes somos es el primer paso para asumir un papel director en el mundo. A veces, defender determinadas posiciones puede granjearnos problemas; pero, lo importante es saber manejar la situación sin traicionar nuestra esencia. Si en un momento determinado eso hace que los demás no se sientan especialmente dichosos con nuestras decisiones, eso no debería hacer flaquear las mismas si han sido cuidadosamente sopesadas y valoradas a la luz de la verdad. Uno no puede ceder a posibles chantajes cuando ha visto la verdad cara a cara.

Autoridad, no autoritarismo. Autoridad sobre uno mismo y autoridad sobre el entorno cuando ello se hace necesario.

Nuestro Emperador aparece sonriente y me gusta esa sonrisa. ¿Por qué? Porque nos hace ver que no se trata de alguien estricto hasta la obsesión, sino de quien sabe ser disciplinado y poner límites y orden cuando es preciso, pero no de manera arbitraria. El rey verdadero sabe vivir y deja vivir. Es verdad que a veces deberá mostrar una cierta severidad para defender determinados principios, pero eso, en lugar de amargarle o perjudicar a los demás, hará que la luz brille intensamente.


domingo, 23 de enero de 2011

EJERCITANDO LA TIRADA DE DOS CARTAS - RESPUESTA

Recordemos la primera pregunta:  ¿Cómo afrontar el trabajo que se nos propone y qué no hacer al respecto?
Posición 1 - As de Bastos     Posición 2 - Nueve de Bastos
La carta que nos aconseja qué hacer es el As de Bastos. Los Bastos representan la energía, y muchas veces se las relaciona precisamente con el mundo laboral. Así que parecen proponer que el trabajo propuesto hay que afrontarlo con mucha energía y entrega; además de con un espíritu de crecimiento. La persona debe lanzarse a ella en espera de los mejores resultados.

¿Cómo no debe afrontar la tarea? No debe mostrarse miedosa ni a la denfesiva. Por mucho que pueda pesarle la responsabilidad, no tiene que pensar que no está preparada para ello y que sólo va a recibir heridas. Debe abandonar cualquier actitud de derrotismo o victimismo y actuar con la energía positiva de la primera carta.

La segunda pregunta nos remitía a los problemas con un hijo y cómo hacerle entender las cosas sin que se sienta agredido. 

 Posición 1 - La Fuerza              Posición 2 - El Emperador
La primera Carta nos aconseja cómo afrontar el asunto y nos muestra a LA FUERZA, o como a mí me gusta más llamarla, LA FORTALEZA. Parecen aconsejar un acercamiento suave pero enérgico hacia el hijo. Se trata de aplicar esa fuerza que apenas se nota pues se realiza tan suavemente que no muestra ninguna violencia. Se trata de usar esa "música que amansa las fieras". Eso no quiere decir que uno deba transigir, pues como vemos la figura intenta llevar al león de la pasión a su terreno en vez de caer en él. Pero si esa figura se mostrara fiera provocaría una violencia a la que el león está de sobra acostumbrado y no obtendría resultados.

Para remachar en esta cuestión se nos dice lo que no debería hacerse pues actuaría en contra de una buena solución, y la carta que aparece es EL EMPERADOR; una carta positiva cuando aparece en el lugar adecuado pero que aquí resultaría nociva. Los padres no deben acercarse a ese hijo problemático mostrando abiertamente su autoridad y fijando límites y normas inflexibles. Mejor hacerlo de esa manera diplomática que apenas se nota pero que tiene mucha más efectividad.

sábado, 22 de enero de 2011

VIII - VALOR

El Arcano Mayor número VIII del Tarot Zen de Osho y Ma Deva Padma recibe el nombre de VALOR. 

En esta carta podemos ver unas flores que nacen entre las rocas y que desprenden una brillante luminosidad. Parecen flores que nacen de grandes dificultades, pero que se resisten a perecer, y que sabiamente salen a la luz afrontando sin temor cualquier riesgo al que se enfrenten. 

También podemos observar que una de las flores es mayor que la otra. Una nació primero, y abre paso a la segunda que, contagiada por la fuerza de la primera, sigue sus pasos, abriéndose a la vida pese a cualquier dificultad que pueda presentarse.

Osho hace referencia al desconocimiento que tiene la semilla de aquello en lo que se va a convertir. Es decir, a veces sucede que la persona desconoce sus excelentes cualidades de fortaleza. Pero, como decía alguien, el crecimiento es imparable, y con suavidad los seres a los que hace referencia esta carta coseguirán descubrir su valía y ponerla a disposición de los demás. De ahí la luz que desprenden estas hermosas flores. Sólo hay que mostrar el camino con suavidad y paciencia.

No estaría de más aplicar este sabio consejo de Osho: "Sé suficientemente valiente para crecer y convertirte en la flor que estás destinado a ser".

viernes, 21 de enero de 2011

VIII - LA FUERZA

El Arcano VIII recibe el nombre de La Fuerza, aunque quizá fuera más adecuada su traducción como FORTALEZA. Porque de eso habla la carta; no de una fuerza aplicada de manera brava, ni mucho menos, sino la fuerza de la paciencia, de la dulzura, de la confianza, pero aplicada con constancia y tenacidad; en definitiva, la fortaleza.

En la carta podemos ver cómo una mujer con el símbolo del infinito sobre su cabeza abre las fauces del león sin violencia ni temor.

La mujer viste un delantal de flores que nos podrían sugerir el crecimiento de la vida gracias a la suavidad, no al ejercicio de la violencia sino de la constancia y el cuidado. Un cuidado que no es débil ni sensiblero, sino un cuidado atento, firme pero sutil a la vez.

Es de esa manera como la mujer (aparentemente más débil que el león en su fuerza física, pero no así en la mental y la emocional) puede vencer la pasión del león; una pasión que se refleja en su color rojo. El rojo nos estaría hablando, así pues, de energía y pasión muy fuertes y arrebatadoras.

jueves, 20 de enero de 2011

ÉTICA EN EL EMPLEO DE LAS CARTAS

Últimamente proliferan mucho los canales televisivos enfocados a consultas de Tarot. Sin entrar en más consideraciones sobre esta proliferacion, me gustaría comentar algo que sucedió en uno de estos canales. Una consultante quería saber si había posibilidades amorosas con un determinado caballero o no. La tarotista le indicó que se olvidara del tema porque no había futuro en esa relación. Ante esta respuesta la consultante siguió preguntando y quiso saber si el caballero en cuestión estaba con otra mujer; a lo que la tarotista le dio una contestación; y nuevamente la consultante quiso indagar aún más y ver si podía averiguar con quién estaba aquel hombre.

Bien, en mi opinión aquí se hicieron varias preguntas ilícitas. Me explico. Es lógico que quien consulte quiera saber un montón de cosas, pero creo que el profesional también está ahí, además de para traducir el lenguaje de las Cartas, para poner los límites. Honradamente creo que no debió contestar a la segunda pregunta y debería haberle hecho ver a la consultante que si aquel hombre no era para ella, no tenía derecho a meterse en su vida.

Hace tiempo, hice una consulta para alguien y caímos en el error de querer seguir indagando. Entonces, ante una determinada pregunta, sentí en mi interior un pensamiento muy tajante y que no parecía provenir de mi. Esa voz-pensamiento dijo claramente: "No tienes derecho a hacer esa pregunta". Me quedé muy impactada y decidí hacerle ver a quien pedía la consulta lo que estaba pasando y lo que había sentido. Inmediatamente, la consultante, una persona sabia y muy razonable, se dio cuenta de que así era; que determinadas preguntas no hay que hacerlas. Tan razonable fue esta persona que sentí mucha compasión porque ante aquella rotunda frase, la consulta quedaba con un cierto mal sabor de boca; entonces pedí si podíamos hacer una pregunta más, en esta ocasión razonable, para que quien buscaba ayuda pudiera obtenerla; y entonces sentí un: "De acuerdo". Y así fue con gran agradecimiento por nuestra parte; la mía y la de quien buscaba consejo.

Creo fundamental saber qué se puede preguntar y qué no se debe preguntar. Los límites de la ética son fundamentales en esta tarea, y no me cansaré de repetirlo.